LAS ELECCIONES DE DICIEMBRE 2015 dejaron un nuevo panorama político con cuatro partidos políticos ( el problema no son los números, son las ideologíoas): España está más dividida que nunca; las dos mentalidades (izquierdas y derechas) no llegan a un acuerdo, las dos españas siguen enfrentadas intentando ganar una guerra perdida hace 80 años por los dos bandos; y lo qué es más preocupante: los roces y los malos modos por parte de los dirigentes políticos (declaraciones y extrañas financiaciones) se repiten, más aún con los postulados extremistas de PODEMOS (extrema izquierda marxista).
¿PACTO PSOE Y PODEMOS? ¿DEMOCRACIA PROGRESISTA Y EXTREMA IZQUIERDA?
El error quizá más preocupante es no entender las razones y motivos que han convergido en este baile de cifras, pero para mí, humilde, considero que los españoles se equivocan utilizando la radicalidad política de los que se inmovilizan sin entender las consecuencias de una alianza extremista en vez de aplicar la LEY(en todos los conceptos de constitucionalidad)-
Dejo pues esta frase: EN TEMAS DE POLÍTICA, ECONOMÍA Y LIBERTAD: EXPERIMENTOS LOS JUSTOS.
VÍDEO DE OPINIÓN ÁNGEL EXPÓSITOS (CADENA COPE)
https://www.facebook.com/cope/videos/10153790757690821/
viernes, 29 de enero de 2016
jueves, 7 de enero de 2016
VALLADOLID CIUDAD HEROICA
EXPOSICIÓN VALLADOLID CIUDAD HEROICA
La intención de este artículo es recordar las imágenes y los
acontecimientos que fueron expuestos de una forma brillante en la exposición VALLADOLID
CIUDAD HEROICA DURANTE EL BIENIO PROGRESISTA realizada en el Archivo Municipal (antiguo
San Benito el Real) durante los meses de enero a junio del año 2015; exposición
que intentó recrear la vida de la ciudad hace 160 años, coincidiendo con el
origen del Diario El Avisador, primogénito del El Norte de Castilla.
La exposición estructurada en seis capítulos históricos,
expuso un total de 66 documentos históricos que reflejaron la honda
transformación de aquella ciudad de provincias llamada a ser la avanzadilla de
la revolución que alumbraría el Bienio Progresista: fotografías, cuadros,
litografías, expedientes, planos, periódicos y otra documentación; gran parte
de ella inaudita, que permite recrear aquel “Valladolid heroico” que facilitó la
llegada al poder del general Espartero. «No se trata de contemplar el Bienio
Progresista desde un punto de vista global –aclara Pedruelo–, pues casi todos
los fondos proceden del Archivo Municipal y de fuentes hemerográficas, como el
Boletín de la Provincia o ‘El Avisador’. Pero sí se plasman los cambios más
relevantes que acontecen en la ciudad, sobre los que dichas fuentes aportan
valiosos testimonios».
VALLADOLID CIUDAD HEROICA
La exposición reflejó (en pasado) los cambios sociales, políticos y económicos que
auspicia el reinado de Isabel II, incluida la consolidación del régimen liberal,
así como los aspectos más importantes de la administración y el gobierno
municipal de aquellos años, una vez materializado el alzamiento contra el
gobierno del Conde de San Luis, que
permitió la subida al poder del general Espartero; así lo refleja, por ejemplo,
el Acta de la reunión del Ayuntamiento de 15 de julio de 1854. De hecho, el
protagonismo de Valladolid en dichos acontecimientos le valió el título de
‘Ciudad Heroica’, como muestra la Real Orden fechada el 14 de agosto de ese
mismo año, otra de las piezas de la exposición.
La ciudad desempeñó igualmente un importante papel en los
virulentos ‘Motines del Pan’, iniciados en junio de 1856 a raíz del
enfrentamiento de una panadera con su clienta, apodada ‘La Madrileña’, como
demuestra la Declaración del estado de guerra, el día 22 del año 1856, por
parte del capitán general de Castilla la Vieja, Joaquín Armero y Peñaranda.
Cuatro meses más tarde, el general O’Donnell protagonizaba un contragolpe
contra el general Espartero y entregaba el gobierno al conservador Ramón
Narváez, apodado el ‘Espadón de Loja’, dando comienzo así al gobierno de la
Unión Liberal.
LA EXPOSICIÓN
La gran riqueza de esta exposición es la de conocer la
estructura y ambiente social de Valladolid en los años 1854 y los posteriores
cambios acontecidos hasta el Valladolid del siglo XXI que hoy conocemos.
Imagen. Valladolid á vol d’oiseau es la litografía de Alfred
Guesdon, arquitecto y pintor francés (Nante 1808-1879) que coleccionó una serie
de vistas topográficas de ciudades de España en la primavera de 1984. En esta
litografía realizada desde el vuelo de un globo aerostático la ciudad de
Valladolid aparece con la puerta del Carmen (Calle Santiago- Plaza Zorrilla), flanqueada
por los conventos (Valladolid ciudad de
conventos) del Espíritu santo y Carmen Descalzo (desaparecidos), el puente
Mayor, único puente , las inmediaciones del futuro Campo Grande y el barrio de
San Andres.
ISABEL II EL REINADO QUE MODERNIZÓ ESPAÑA
Retrato de la Reina Isabel II
ISABEL II EL REINADO QUE MODERNIZÓ ESPAÑA
Retrato de la Reina Isabel IIEl avance tecnológico de la fotografía en el periodo isabelino, desde su aparición en 1839, documenta los cambios que llevaron, en la segunda mitad del siglo XIX, a la modernización de España. En la infancia de la Reina Isabel aparece un nuevo género de fotografía de obras públicas centrando las imágenes de las obras realizadas y que sirve de propaganda al servicio del poder empleado en las distintas exposiciones universales para mostrar al resto de países el desarrollo de las infraestructuras de España.
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| Remodelación del Puente del Príncipe Alfonso en Cabezón de Pisuerga |
ANTECEDENTES AL PERIODO ISABELINO
A la muerte de Fernando VII acontece la Primera Guerra
Carlista o Guerra de los Siete Años; una guerra civil que se desarrolló en
España entre 1833 y 1840 entre los carlistas, partidarios del infante Carlos
María Isidro de Borbón y de un régimen absolutista, y los isabelinos,
defensores de Isabel II y de la regente María Cristina de Borbón, cuyo gobierno
fue originalmente absolutista moderado y acabó convirtiéndose en liberal para
obtener el apoyo popular.
El general Espartero (Duque de la Victoria) apoyó la causa de
Isabel II y de la regente María Cristina de Borbón frente al hermano del
difunto rey Fernando, Carlos María Isidro convirtiéndose en regente de España
hasta la mayoría de edad de la reina Isabel II ((Madrid, 10 de octubre de 1830-París,
9 de abril de 1904), fue reina de España entre 1833 y 1868, gracias a la
derogación del Reglamento de sucesión de 1713.
Joaquín Baldomero Fernández-Espartero Álvarez de Toro
(Granátula de Calatrava, Ciudad Real, 27 de febrero de 1793 – Logroño, 8 de
enero de 1879) fue un general español que ostentó los títulos de príncipe de
Vergara, duque de la Victoria, duque de Morella, conde de Luchana y vizconde de
Banderas, todos ellos en recompensa por su labor en el campo de batalla, en
especial en la Primera Guerra Carlista, donde su dirección del ejército
isabelino o cristino fue de
vital importancia para la victoria final. Además, ejerció el cargo de virrey de
Navarra (1836). Su padre había encauzado su formación para un destino
eclesiástico, pero la guerra de la Independencia lo arrastró desde muy joven al
frente de batalla, que no abandonó hasta veinticinco años después. Combatiente
en tres de los cuatro conflictos más importantes de España en el siglo XIX, fue
soldado en la guerra contra la invasión francesa, oficial durante la guerra de
independencia del Perú y general en jefe en la ya mencionada primera guerra
carlista. Vivió en Cádiz el nacimiento del liberalismo español, senda que no abandonaría
jamás. Hombre extremadamente duro en el trato, valoraba la lealtad de sus
compañeros de armas —término que no gustaba de oír los demás generales— tanto
como la eficacia. Combatió en primera línea, fue herido en ocho ocasiones y su
carácter altivo y exigente lo llevó a cometer excesos, en ocasiones muy
sangrientos, en la disciplina militar. Convencido de que su destino era
gobernar a los españoles, fue por dos veces presidente del Consejo de Ministros
y llegó a la Jefatura del Estado como regente durante la minoría de edad de
Isabel II. Ha sido el único militar español con tratamiento de Alteza Real y, a
pesar de todas sus contradicciones, supo pasar desapercibido los últimos
veintiocho años. Rechazó la Corona de España y fue tratado como una leyenda desde
bien joven.
FRASES:
La Patria cuenta con vuestros
esfuerzos, con vuestras virtudes, con vuestra sabiduría, para que hagáis leyes
que afiancen sus derechos y destruyan los abusos que se han introducido en el
gobierno del Estado. Hacedlas; que la Reina tendrá una gran satisfacción en
aceptarlas, y la Nación en obedecerlas… En cuanto a mí, señores, yo las
obedeceré siempre, porque siempre he querido que se cumpla la voluntad
nacional, y porque estoy convencido de que sin la obediencia a las leyes, la libertad
es imposible.
Baldomero Espartero en la sesión de las Cortes constituyentes
del 28 de noviembre de 1854
LOS MOTINES DEL PAN
En 1854 una epidemia del cólera había azotado el norte de
Castilla, dejando diezmada la población de pueblos y aldeas, provocando la
falta de mano de obra para las cosechas. En Febrero de 1856 terminó la Guerra
de Crimea (península del mar Negro que fue el granero de cereal de Europa), lo
que provocó la caída del precio del trigo y la cosecha de ese año fue muy mala,
lo que hizo subir los precios de los alimentos y en especial el del pan. Como
consecuencia, mientras unos se enriquecían usando el mercado de la importación
otros pasaban hambre, aumentó el número de mendigos y se reprodujo la epidemia
del cólera. El descontento en las clases más desfavorecidas de Castilla era
enorme, debido a lo que se denominó “cuestión de subsistencia”, que comprendía
las elevadas tasas, la subida de impuestos, la carestía de los alimentos
básicos y sobre todo los altos precios del pan, que él pueblo atribuía a la
especulación de las fábricas de harina y almacenes de trigo, situados en
Valladolid, alrededor del Canal de Castilla y su derrame. Esta situación
provocó la salida a la calle del pueblo de Valladolid. Aunque el primer lugar
en alzarse fue Benavente, siendo seguido por los distintos municipios hasta el
motín popular de Valladolid el 22 de junio de 1856.
Para frenar el descontento de los pucelanos el Ayuntamiento
intentó frenar el enfrentamiento bajando el precio del pan, pero esa mañana, la
cantidad que se puso a la venta no fue suficiente para atender a todos los que
querían comprar y las panaderas encarecieron el precio del pan. Según dicen,
esto provocó unas disputa entre una vendedora y una clienta, a la que llamaban “la
Madrileña”, se formó un tumulto y alrededor de doscientas mujeres iniciaron una
protesta reclamando la bajada de precios en los alimentos básicos y la
anulación de las aduanas de entrada de la ciudad, para eliminar las tasas de
las mercancías.
En algarabía se dirigieron hacia el Ayuntamiento,
incrementándose el número de personas a medida que avanzaban, hasta convertirse
en un motín. Asaltaron las casas de los empresarios harineros de la ciudad y se
fueron hacia el Canal Castilla, donde se encontraban las grandes harineras de
la ciudad. El Gobernador Civil fue herido con arma blanca, apedreado y arrojado
al Canal, tres fábricas de harina y dos grandes almacenes fueron incendiadas y destruidas
y otras empresas sufrieron diversos daños.
Cuentan que los amotinados cantaban por las calles:
«Ya llegó el feliz momento de que la tortilla se vuelva,
que los pobres coman pan y los ricos coman mierda»
que los pobres coman pan y los ricos coman mierda»
Los disturbios se propagaron a Palencia, Medina de Rioseco,
Burgos, Benavente y Salamanca. Los motines del Pan se saldaron con cientos de
detenidos, que fueron juzgados y ejecutados por tribunales militares.
Oficialmente, 21 personas fueron ejecutadas y otras 61 fallecieron en las
cárceles, aunque se cree que fueron muchos más, ya que los muertos no se
inscribieron en los registros. La Plaza Mayor de Valladolid se convirtió en un
cuartel militar lleno de hombres y maquinaria bélica dispuesta a que no se
repitieran hechos similares. Toda Europa quedó conmocionada con los
fusilamientos sumarios de hombres y mujeres en Valladolid y Palencia. Fueron
los sucesos más sangrientos ocurridos en España, desde las Guerras Carlistas
hasta la Guerra Civil. Otra de las muchas historias del pueblo de Valladolid
que han quedado en el olvido.
La realidad, es que estos disturbios fueron menores en
relación al periodo convulso que atravesaba toda España en la llamada
Revolución de 1854 hasta el golpe de Estado del general O’Donnell, Serrano y
prim, militares de prestigio además de líderes políticos que inician su fama en
la Revolución de 1854 también conocida con el nombre de Vicalvarada (por
haberse iniciado con el enfrentamiento entre las tropas sublevadas al mando del
general Leopoldo O'Donnell y las tropas gubernamentales en las cercanías del
pueblo madrileño de Vicálvaro). La Revolución fue un pronunciamiento militar
seguido de una insurrección popular en toda España, que se produjo entre el 28
de junio y el 28 de julio de 1854 durante el reinado de Isabel II. Se puso fin
así a la década moderada (1844-1854) y se dio paso al bienio progresista
(1854-1856). La conflictividad social que se vivió en los primeros meses de
1856 -motines de subsistencias en Castilla, huelgas en Cataluña, motines de
quintas en Valencia- fue aprovechada por el general O'Donnell, alentado por el
general Serrano, para hacer un discurso catastrofista en las Cortes que estaba
destinado a acabar con el gobierno progresista del general Baldomero Espartero
en el que él era ministro de la Guerra, y que estaba en el poder desde el
inicio del bienio progresista (1854-1856).
Como en los desórdenes habían participado miembros de la
Milicia Nacional, O'Donnell planteó en el seno del gobierno su desarme y que la
represión corriera a cargo del Ejército. A principios de julio de 1856 el
ministro de la Gobernación Patricio de Escosura viajó a Valladolid para juzgar
sobre el terreno la situación de crisis social que allí se vivía y la actuación
de las autoridades para reprimir el descontento. Cuando volvió a Madrid el 9 de
julio informó al general Espartero de que los militares estaban recurriendo a
medidas extremas en la represión sometiendo a civiles a consejos de guerra y
ejecutándolos de forma sumarísima inmediatamente, por lo que le propuso al
presidente Espartero que destituyera a O'Donnell que como ministro de la Guerra,
por ser el responsable último -si no el instigador- de las mismas. Patricio Escosura
también le advirtió a Espartero, sin que éste le hiciera caso, de que O'Donnell
y Serrano conspiraban contra él y de que estaba convencido que detrás de los
motines de subsistencias de Castilla estaban los moderados. El 2 de septiembre
de 1856 declaraba cerradas definitivamente por Real Decreto las Cortes
Constituyentes, cuando aún no se había proclamado la Constitución. Finalmente,
por otro Real Decreto, se restablecía la Constitución de 1845 modificada con un
Acta Adicional que liberalizaba su contenido. Fue el final del bienio
progresista…
EL TREN LLEGA A VALLADOLID
![]() |
| Viaje del tren Burra de Valladolid |
El ferrocarril tendrá el protagonismo de desarrollo
industrial y comercial la ciudad de Valladolid. Dos son las líneas ferroviarias
de los intereses vallisoletanos: la línea de Alar del rey con Santader que
conectaba el Canal de Castilla no
concluida hasta 1866 y la línea de Madrid-Irún
que convierte a los talleres de Valladolid en el nudo ferroviario más
importante del país. El tren llega a Valladolid en 1856 por la entrada
principal de la ciudad, el camino de Madrid, por el Parque del Campo Grande. En
esos terrenos propiedad del Ayuntamiento de Valladolid y que habían pertenecido
al desaparecido Convento de San José, se construyó un edificio de viajeros
provisional, de madera y de reducidas dimensiones junto con los talleres
generales, que constituyó la primera gran industria de la ciudad.
Más información
http://vallisoletvm.blogspot.com.es/search/label/-Ferrocarril
LA INDUSTRIA EN VALLADOLID
La industria en Valladolid tuvo en el segundo tercio del
siglo XIX una dimensión importante. Los indicadores del consumo del carbón,
número de máquinas de vapor, volumen de correo comercial, talleres
ferroviarios, maquinaria harinera nos demuestran una posición importante en el
liderazgo industrial en el interior de la península. Los dos enclaves
industriales en la ciudad de Valladolid son el Canal de Castilla y las
proximidades a los talleres ferroviarios.
El sector harinero es el más importante desde el punto de
vista económico para la ciudad. La industria textil es el segundo sector, pues
los paños y las estameñas de la tradicional industria lanera vallisoletana
consigue atravesar y subsistir a la gran crisis que atraviesa España gracias a
empresarios como Mariano Fernández Lara situada su industria en la calle
Alfareros (actual Claudio Moyano), instalaciones con máquinas propias de
fabricación belga y con más de dos cientos empleados. Es en esta segunda mitad
del siglo XIX, en los años del Bienio, cuando Valladolid registra un fabuloso
incremento de población censando desde los 21000 habitantes del año 1848, hasta
los 46.625 habitantes del año 1864, registrando la inundación del Esgueva en el
año 1855 que no logra detener este aumento demográfico.
![]() |
| Puente del Príncipe Alfonso en Cabezon de Pisuerga GRACIAS Y UN CORDIAL SALUDO. |
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