viernes, 8 de diciembre de 2023

TRILOGÍA FALCÓ

TRILOGÍA FALCÓ 
FALCÓ, EVA Y SABOTAJE.
Un saludo. 
Menudo personaje: traficante, mujeriego, justo y sin normas.
«El mundo de Falcó era otro, y allí los bandos estaban perfectamente definidos: de una parte él, y de la otra todos los demás.»
Una visión importante de la guerra, del asesinato y la represión. Siempre los españoles seremos capaces de hacer locuras y asesinando no vamos a ser menos. 
<<En España todos somos toreros y comunista en nuestros ratos libres>>

jueves, 2 de noviembre de 2023

JOSÉ JAVIER DONCEL

Gracias por todo. 

Amnistía 2023 LA VERGÜENZA SOCIALISTA

AMNISTÍA
LA VERGÜENZA SOCIALISTA

Camino de Santiago 2022

CAMINO DE SANTIAGO 2022
Ha sido un placer poder disfrutar del camino con Pilar Carrasco.
Un abrazo enorme. 

TRILOGÍA LOS MERCADERES

TRILOGÍA LOS MERCADERES 

FUENTE ANIKA DE LIBROS 

La que la crítica se ha centrado siempre en "Luciérnagas" y en "Olvidado rey Gudú", considero necesario reivindicar "Los mercaderes" como la obra maestra de Ana María Matute. Grandes temas de la novela social, densa simbología, un estilo inmejorable y las técnicas más atrevidas. Se trata de una trilogía escrita a lo largo de toda la década de los sesenta, formada por "Primera memoria" -posiblemente el libro más conocido de la trilogía-, "Los soldados lloran de noche" y "La trampa". Las tres pueden leerse de forma individual, si bien ahora se publican juntas por primera vez en esta edición de Austral. Y es que, a pesar de tratarse de una trilogía, lo único que une a las tres novelas son los personajes protagonistas: Matia, Borja y Manuel.

"Primera memoria" se inicia con las travesuras infantiles de Matia y Borja, dos adolescentes primos a los que la Guerra Civil sorprende en Mallorca. Sin poder ir al colegio ni volver a casa, ambos permanecerán allí bajo la tutela de la abuela, que les pondrá de profesor particular a Lauro. No obstante, ellos consiguen escapar a menudo de su control e investigarán las leyendas en torno a Son Major y a los Taronjí, una familia repudiada en el pueblo. De hecho, viéndose despechada por Borja y sus amigos, Matia se acercará a Manuel, el hijo de los Taronjí, y con él descubrirá los secretos de la isla.

"Los soldados lloran de noche", con ese bello título que Ana María Matute toma de Salvatore Quasimodo, recupera al personaje de Manuel. Él será el interlocutor de Marta, narradora que relata cómo conoció a su marido Jeza. En su acción de rememorar, Marta narra las penurias de la vida que la configuran como persona, como antiheroína matutiana, como individuo en pugna con una sociedad que la infravalora. El panorama cambia totalmente en "La trampa" a través de un gran salto temporal; ahora, Matia y Borja son ya mayores y vuelven a Mallorca para celebrar el centenario de la abuela. En esta novela se añade un personaje gratamente enriquecedor: Bear, el hijo de Matia. Es un chico intimista y tímido que, como ya hizo su madre, descubrirá el mundo y los secretos de la isla a través de su tierna mirada juvenil.

Con la máxima precisión léxica que se puede tener en nuestra lengua, y con un estilo delicado y cautivador, Ana María Matute muestra en estos libros el dominio narrativo que la hizo tan famosa. Su prosa, que en ocasiones se convierte en poesía narrativa, atrapa a cualquier lector enamorado de los retos. Digo esto porque la lectura de "Los mercaderes" no es fácil; a pesar de que Matute tiene un estilo ágil, su dificultad se ve potenciada por vocablos complicados y, especialmente, por las técnicas narrativas de las que hace gala. La simbología -floral y de objetos- es realmente importante en estos libros, pero aún más lo es la voz narrativa. O voces, pues en las tres novelas hay distintos narradores que se entrecruzan: en ocasiones, se unen voces del pasado y del presente; en otras, se coordinan diversos narradores simultaneados y es el lector quien, a través de pequeñas referencias contextuales y de género, debe desentrañar quién está hablando.

Me atrevo a decir que "Los mercaderes" incluyen algunas de las mejores páginas de toda la tradición literaria española. Es una obra maestra, inolvidable. Y, por supuesto, está teñida de esa cosmovisión tan particular de Ana María Matute, que mezcla el rechazo de la sociedad con una ternura sin igual. Y es que, a pesar de ser tres novelas agónicas, todas rememoran la infancia perdida a través del recuerdo, la idealización y, cómo no, los cuentos de hadas. Que no caiga en el olvido la Matute. Que nadie deje de enamorarse de su prosa. Es necesario.

martes, 3 de octubre de 2023

MITOLOGÍA GRIEGA Y ROMANA


LOS DIOSES DEL OLIMPO

El mayor de los dioses, rey de éstos y de los hombres, es Zeus (Júpiter latino): señor del cielo, dispone si el tiempo será bueno o malo, condensa las nubes, descarga la lluvia, desencadena los truenos y los relámpagos, y fulmina con el rayo. Los hermanos de Zeus son Poseidón (Neptuno) y Hades (Plutón), reinan respectivamente sobre el mar y los infiernos, adonde acuden las almas de los muertos. En honor de Zeus se celebraban los grandes juegos de Olimpia; en honor de Poseidón los ístmicos.
La mujer de Zeus y reina del cielo es Hera (Juno); a ella le está confinada la protección del matrimonio y de la maternidad. De la unión de Zeus y Hera nacieron Ares (Marte), dios de la guerra y del furor de los combates. Hefestos (Vulcano) dios del fuego, hábil herrero y protector de la industria metalúrgica; y, por último, Hebe, diosa de la juventud.
Hefesto aparece representado como feo y cojo; sin embargo, se le atribuye como mujer a la más bella de las diosas, Afrodita (Venus), nacida de las espumas del mar, es decir, diosa de la belleza y del amor.
Otra diosa venerada por los griegos, pero en particular de los atenienses fue Atenas (Minerva): se la considera nacida de la cabeza de Zeus, es venerada como diosa de la sabiduría y la fuerza de la inteligencia.
Leto (Latona romana) es una hija de los titanes Ceo y Febe1​ y, en el panteón olímpico, madre con Zeus de los mellizos Apolo y Artemisa (Diana). Apolo dios de la luz y del sol, ayudaba a la humanidad aventando las epidemias y devolviendo la salud; había inventado las bellas artes e inspirador de las profecías. Apolo iba siempre acompañado por nueve doncellas, Musas. Artemisa (Diana) representaba a la luz de la Luna, era la diosa de los bosques y de los montes, de la caza y de las fieras.
El protector del comercio, del arte de la elocuencia y de la gimnasia era Hermes (Mercurio) mientras que Hestia (Vesta) se veneraba como la diosa del hogar doméstico y de la sanidad de la familia; Dionisos (Baco) era el dios de la viña, del vino y de los banquetes.   



DIANA DIOSA DE LA CAZA


NACIMIENTO DE VENUS ANADYOMENE


NACIMIENTO DE VENUS ADOLFO BOUGUERE



Un cordial saludo
jjdanwcer
Jose Javier Doncel