lunes, 13 de octubre de 2014

LOS ÁNGELES CUSTODIO



LOS ÁNGELES CENTINELAS

Entrando sin hacer ruido visito tu morada. En la entrada, una a cada lado, se yerguen dos figuras de ángeles de bronce macizo, obra de Carlos Ferreira de seis metros de altura cada uno, hasta el final de sus alas. Se fabricaron con material de cañones de la guerra, conforme a testimonio del fundidor, Ángel Ignacio González.
QUIZÁ ESTOS ÁNGELES tienen que ver con tu discurso:
"... recordaba yo ante una concurrencia pequeña un verso romántico: "No quiero el Paraíso, sino el descanso" –decía–. Era un verso romántico, de vuelta a la sensualidad; era una blasfemia, pero una blasfemia montada sobre una antítesis certera; es cierto, el Paraíso no es el descanso. El Paraíso está contra el descanso. En el Paraíso no se puede estar tendido; se está verticalmente como los ángeles. Pues bien: nosotros, que ya hemos llevado al camino del Paraíso las vidas de nuestros mejores, queremos un Paraíso difícil, erecto, implacable; un Paraíso donde no se descanse nunca y que tenga, junto a las jambas de las puertas ángeles con espadas". 

JAPR 19 de mayo de 1935.

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